9 meses

En 9 meses pueden pasar muchas cosas; lo más feo y lo más lindo. Que se muera tu mamá y que nazca tu hijo. Así fue para mí esta historia que empieza en diciembre de 2016.

Diciembre. Mudanza, convivencia, vacaciones, tesis, confirmación de embarazo, defensa de tesis y graduación. Al fin había podido hacer la maldita tesis y me había graduado. Una locura. Apenas unos días antes el Evatest había dado positivo. Mi cabeza estaba en otro planeta, pero llegué. Como pude, pero llegué. A mi estilo: era la hora de defender la tesis y yo todavía la estaba terminando. Las Fiestas. Tener una noticia hermosa, pero no poder compartirla porque era muy pronto y había que esperar a que pasara el primer trimestre, más o menos.

Enero. Mi cumpleaños 39. La que sería la última foto con mi mamá.




Febrero. Un mensaje diciéndome que internaron a mi vieja. Un largo viaje hasta el Sirio-libanés. Una noche interminable. Sucesión de médicos que no daban ninguna esperanza. Nos dejaron verla. Imágenes que nunca me voy a olvidar. Mi mamá inconsciente, con una mascarilla, moviéndose violentamente con cada aspiración. Pidiéndole por favor que resistiera, que no se lo había podido decir, pero que iba a ser papá y que tenía que conocer a su nieto. Una camilla y médicos corriendo. Se la llevaron. Un tiempo interminable esperando lo peor. La cara de mi papá al volver. Un abrazo desconsolado con mi papá y mis hermanos.



No hay momento en que no la extrañe. En estos días la necesito muchísimo, necesito preguntarle cosas que internet no puede responder. Su primera internación, hace más de 3 años fue un susto grande y a la vez, un aprendizaje para mí. Para mí que ella sobreviviera a esa primera internación fue la oportunidad de cambiar pensamientos y comportamientos. Estuve más, nos vimos más. Nos sacamos muchas selfies y tomamos muchos tés con tus tortas. Agradezco a Dios esa oportunidad.

Marzo. Claves21 cumplió 4 años, lanzamos nueva versión del sitio, nueva versión de la app y cerramos una nueva edición del Premio de Periodismo Ambiental. Empecé a dar Periodismo Científico en la UNDAV. Llegué a escribir y presentar el proyecto de tesis para la maestría.

Abril. Comencé como docente de Periodismo Digital en la carrera de Comunicación del Instituto Don Bosco. Un nuevo espacio para ejercer mi pasión.

Mayo. Presentamos, finalmente, el libro de cátedras de periodismo de investigación. En ese libro hay un texto mío sobre la experiencia de la enseñanza del periodismo de datos. Expuse sobre Claves21 en la universidad UCES.

Junio. Caro y yo cumplimos un año de mucho amor. Lo celebramos tomando té en el Alvear Palace. Nos comprometimos. Integré un panel sobre periodismo ambiental en el Ministerio de Ambiente.

Julio. Mes de clases pre-parto. El alivio de saber que ante una emergencia, el bebé tenía altas chances de sobrevivir. Varios de mis primeros estudiantes de la UNDAV tuvieron su acto de colación como técnicos universitarios en Periodismo.

Agosto. Comencé como docente de Periodismo Digital en la Escuela de Periodismo Deportivo del Círculo de Periodistas Deportivos. Otro gran lugar para ejercer mi gran pasión. El día tan esperado, tan deseado, llegó: el miércoles 23 de agosto a las 21 fui papá. No sabía si iba a aguantar la emoción (tenía miedo de desmayarme o que me diera un ataque de pánico o algo así), pero en el instante en que el médico nos lo mostró, no pude parar de llorar de felicidad. Fede, sos un sueño hecho realidad. Por si fuera poco, tres días después fue mi acto de colación. Finalmente recibí mi título de Licenciado en Periodismo. Y por mi promedio final de 9,18 fui escolta de la bandera de ceremonia y recibí la Medalla de Oro de la Facultad.


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