"Profeta en su propia tierra"

Julián Iturrería me realizó una entrevista la semana pasada para el Diario Hoy, de La Plata. La misma salió publicada el pasado sábado 29 de abril. La comparto con ustedes aquí:

Nota: los links en el texto son agregados míos, el resto está tal cual. También pueden ir al Diario y la nota, aquí.

Me gustaría que me dejaran sus comentarios sobre los conceptos vertidos en la nota, y por supuesto, para ampliarlos, porque la entrevista duró más de 2 horas que no están enteramente reflejados en el texto, como es lógico.


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29-04-2006

“Los jovenes no estan en cualquiera”

Liderazgo: profeta en su propia tierra

Se llama Damián Profeta y tiene 28 años. Es considerado uno de los jóvenes más sobrealientes del país. Para él, fallan los mensajes que envía la sociedad

por Julián María Iturrería
Especial para Hoy

“Argentina necesita nuevos héroes”, dice Damián Profeta, recordando una vieja campaña publicitaria. Héroes actuales, jóvenes, de carne y hueso, sin espadas ni uniformes. Asegura que sólo precisan tener ganas de cambiar la realidad. De apellido ilustre, Damián, de 28 años, fue nombrado en 2005 como uno de los diez líderes jóvenes más sobresalientes del país, por la JCI (Junior Chamber International) y la CAC (Cámara Argentina de Comercio), con el premio TOYP Argentina, que en otras oportunidades ha sido entregado a personalidades como Maria Elena Walsh y Mariano Grondona, entre otros.

Desde su adolescencia, comenzó a participar en organismos juveniles: “Cuando tenia 18 empecé en la Mesa de Concertación Juvenil Argentina, porque ya había otros jóvenes más grandes que me invitaron y fueron dejando sus espacios. Yo sentí que tuvieron confianza en mií”. A los 19, fundó su propia organización, Vientos del Sur, que sigue funcionando. Luego de trabajar en proyectos juveniles con organizaciones como UNESCO, International Youth Parliament, Global Youth Action Network, en la actualidad es coordinador regional para América Latina y el Caribe de TakingITGlobal, organismo que nuclea a más de 100.000 líderes en los cinco continentes.

La juventud

“Faltan modelos, inspiraciones, en los mensajes que envía la sociedad a los jóvenes. Los jóvenes no son apáticos. Tienen preocupaciones. No están en cualquiera, como algunas veces se dice. Estoy en contra de ese discurso. Les faltan mentores, referentes, esos que yo tuve en su momento, que me invitaron y me dieron confianza”, enfatiza. Su idea es, a partir de ahora, que está cerca de los 30, “servir como inspiración a otros jóvenes. No ocupar sus espacios. Yo no quiero ponerme en el lugar de uno de 18... Los veo desde el potencial que tienen”, dice.

A los 23 años, Damián, junto con un amigo, creó La Red Joven: una comunidad virtual de intercambio de ideas y experiencias entre organizaciones juveniles de toda Latinoamérica. En la actualidad cuenta con más de 400 jóvenes inscriptos, entre ellos, argentinos, mexicanos, peruanos, que comparten sus realidades y se entusiasman mutuamente. “El rol del joven en la actualidad es tratar de incidir en la sociedad, de ser tomado en cuenta por sus opiniones. En resumen: hacer valer sus derechos e intervenir en las instituciones”, opina.

También remarca que no es sano caer en una santificación de la juventud, en que ellos son la generación salvadora que va a construir otra realidad. “Los jóvenes no son el cambio por sí solos, ya que es muy difícil- explica-. Requieren de apoyo y confianza de los adultos. los jóvenes pueden hacer cosas de mayor impacto cuando están apoyados por adultos. Por eso, el cambio de realidad es algo inter-generacional, y hay que trazar puntos de encuentro entre estos dos actores”.


A quienes tienen inquietudes...

Recomienda usar internet como herramienta de búsqueda para encontrar lugares u organizaciones donde colaborar. Si no se encuentra, alienta a crear grupos y espacios propios: “Si no existe, hay que inventarlo”. ¿Cómo se hace para empezar? En primer lugar, aconseja buscar apoyo de personas con experiencia, inspiradores, que ayuden a llevar adelante sus anhelos. Segundo, tratar de asociarse con otras personas, amigos, que tengan inquietudes parecidas. En tercera instancia, sugiere ser inquietos, nunca conformarse, y no tener miedo a participar. Cuando empezaron con su organización, Vientos del Sur, eran sólo cuatro personas. “No es necesario ser una gran cantidad. No hay que esperar a ser 10, 20 o 1000 personas para hacer algo. A veces nos preguntan: ¿Pero cuantos son en el grupo? Hay que luchar contra esa lógica, contra esa idea de ser multitud”.

Quiere dejar en claro que es una persona normal, como cualquiera, pero que tuvo curiosidad, anhelos y también un poco de suerte. “No soy un iluminado. No estaría acá hablando con vos si no fuera por la gente que confió en mí”, y agrega que los emprendimientos en los que participó, y algunos que lideró, siempre fueron en forma colectiva, en grupos, y no a partir de una sola persona. Por último, Damián alienta a la participación de la juventud en los procesos sociales y estima que no es difícil hacerse un espacio, siempre que se tengan ganas de participar.
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