Live8

Siempre pienso que es sano salirse de los esquemas "políticamente correctos" y pensar más allá de lo que "conviene" pensar/decir/hacer. Entonces, frente al maremagnum de opiniones en torno a los conciertos de Live8 mi opinión podría ser optimista, resaltando la cantidad de participantes, expectadores y la gran cantidad de recursos donados en torno a los conciertos. Pero la verdad es que en el fondo no estoy convencido de tener una visión positiva sobre el logro de algún cambio y/o mejora como consecuencia de Live8.

Está claro que si un grupo de artistas puede hacer algo con impacto social, esto es de las mayores cosas que puede hacer: poner su arte y su influencia en la población en favor de una causa. Y es muy loable. Ahora... es lo mejor que puede hacerse? Definitivamente no.

Movilizaciones populares hacia recitales de rock difícilmente cambien la voluntad de los gobernantes y no terminan de gustarme porque exigen muy poco esfuerzo: está claro que ir a un recital de una mega estrella de rock es más fácil que informarnos acabadamente para votar en las elecciones. Posiblemente uno de los logros de Live8 sea el haber logrado un poco más de conciencia en algunas personas, pero no estoy convencido de que hayan sido muchas las que ahora piensen de manera distinta a como pensaban antes de la existencia de Live8. Además, es una concientización bastante "light", digamos, más basada en consignas que en información completa; más basada en la repetición de gestos que en la adquisición de herramientas.

Todo esfuerzo es válido, cada voz cuenta. Definitivamente sí. Pero el peligro está en poner más expectativas de las que algo puede soportar. Además, pienso que los esfuerzos (y especialmente ese dinero recaudado durante los conciertos) por "sensibilizar" a los líderes del G8 y erradicar el hambre en África deberían dirigirse no a la compra de alimentos (y acciones similares que duran muy poco), sino a la financiación de proyectos de promoción de la ciudadanía responsable en los propios países del G8! Mejorar la calidad del voto de las personas (que no se malinterprete, quiero decir que la gente no vote por votar, sino que lo valore! y que lo use como una verdadera herramienta de cambio), promover la participación social (especialmente entre la juventud), entre otras acciones relacionadas con que las personas no esperen la organización de un recital de rock para ir a decirle "no" al hambre, sino que sean parte activa de la solución día a día en su vida cotidiana.

Me gustaría estar totalmente equivocado. Ante estas disyuntivas siempre recuerdo un pasaje de "La Insoportable Levedad del Ser" que dice (discutiendo sobre justamente un acto simbólico de un grupo de artistas e intelectuales): "hay momentos en los que uno tiene que decidir entre actuar (nota: no en el sentido de acción, sino en el sentido teatral) o no hacer nada". Ante ese panorama blanco o negro, no hay dudas, montemos una obra teatral, siempre va a ser mejor que no hacer nada, pero tengamos la convicción de que no es suficiente, de que debemos seguir pensando que hay muchísimo más que hacer.

Que los medios no se coman a Live8, pero que Live8 no se coma a los que luchan diariamente sin las cámaras de televisión y con los pies en el barro.

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PD: Quizás mi excepticismo es parte del "ser argentino" (??). En la imagen puede verse la opinión de alrededor de 14500 lectores del diario Clarín opinando sobre si piensan que luego de Live8 algo va a cambiar o todo va a seguir igual. El resultado abrumador: TODO VA A SEGUIR IGUAL :(
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