Siempre hay una salida

Límites? hay que evitarlos, rodear la reja y buscar la parte rota del alambrado. Siempre hay dos entradas. Siempre hay una salida que no tiene vigilancia. Si te corren, tenés que correr más rápido. Es simple. Es de todos los días. ¿O no?. Huir de la luz. La luz nos delata y engaña a la noche. Huir de la luna. Buscar las calles oscuras. Evitar los tropiezos, pero aún con ellos, seguir corriendo. Oir la lluvia cuando está cerca. Caminar al ritmo de los truenos. Contener la respiración en las esquinas y seguir corriendo. Olvidar los pasos que te persiguen. Las nubes son cómplices de tu historia. Correr, correr, correr. Correr más rápido que ellos. Tres cuadras. Dos cuadras. Una cuadra. El alcohol está con el enemigo. Sólo unos metros, sólo unos instantes. Siempre hay una salida que no tiene vigilancia. La barrera está baja.


Night Train. Damián Profeta. 02/05/2004. 06:12 am.
Publicar un comentario