Quién diría! Candidateado por mi universidad, la gloriosa Universidad Abierta Interamericana -UAI- (Gracias absolutas a la directora de la carrera, Jessica Ferradás y al decano de la facultad, Román Tambini), acepté el desafío de hacer todo el proceso de admisión en la bien "high" y allá-a-lo-lejos Universidad de San Andrés.
Lo hice por varias razones: la primera, una maestría y más todavía, la maestría en periodismo de San Andrés-Clarín, me parecía una oportunidad única de formación académica a la que de otra manera nunca hubiera aspirado, simplemente por inalcanzable para mi bolsillo. La segunda razón, quizás más fuerte que la primera: tengo el "no" difícil y si me proponen algo así, en lo único que pienso es en honrar la confianza depositada y no decepcionar. Así que con pocas esperanzas, pero dispuesto a poner todo el esfuerzo, me metí en el baile.








